El
ciclo menstrual normal es el período comprendido entre una menstruación
y otra y se divide en dos fases de duración similar, separadas entre sí
por la ovulación. La
primera fase, que comienza el primer día de sangrado menstrual, es conocida
como fase estrogénica o folicular, en ella bajo el influjo
de la hormona foliculoestimulante (FSH) madura el folículo y se caracteriza
por un predominio de la producción de estrógenos. Durante este período,
el óvulo, que es la célula femenina de la reproducción, va
creciendo y madurando lentamente dentro del ovario, preparándose para ser
expulsado aproximadamente hacia el dia 14. Esta expulsión del óvulo
hacia la trompa, que ocurre a mitad del ciclo, es el fenómeno conocido
como ovulación. Por
otra parte, los estrógenos promueven la proliferación de las células
de la capa interna del útero, conocida como endometrio. Así, éste
se prepara para recibir al óvulo en el momento en que sea expusado del
ovario. Una vez que
ha culminado esta primera fase, el óvulo se podrá implantar en el
endometrio, siempre y cuando se produzca la fecundación por parte de un
espermatozoide. Si ésta no tiene lugar, el óvulo muere unos dos
o tres días después de haber salido del ovario abandonando el aparato
genital a través de las secreciones vaginales normales, en las cuales se
encuentra inmerso. Después
de que se cumple la ovulación, la producción de estrógenos
disminuye y el ovario estimulado por la LH comienza a aumentar la producción
de progesterona, la hormona que predomina en la segunda fase o luteal
del ciclo menstrual. En este segundo período el endometrio aumenta
todavía más de espesor, y el número y tamaño de los
vasos sanguíneos que lo nutren se incrementa de manera notable. Hacia el
día 25 del ciclo, la producción de progesterona empieza a decaer
y los efectos de la hormona sobre el útero ya no son tan evidentes. Así,
hacia el día 28, cuando ya prácticamente ha desaparecido la progesterona,
el útero es incapaz de mantener por sí solo la nutrición
de su capa interna, ya bastante gruesa y llena de vasos sanguíneos. Entonces
tiene lugar la caída de las células del endometrio y la descarga
de la sangre contenida en sus pequeñas arterias y venas. De esta manera
se produce el flujo menstrual, dando comienzo a un nuevo ciclo en el que se repetirán
los procesos de maduración y expulsión del óvulo, así
como la proliferación, crecimiento y desprendimiento o pérdida de
endometrio o capa interna de la matriz. La FSH será regulada por los estrógenos
mediante una retroalimentación negativa, y la LH, a su vez, por los estrógenos
y la progesterona (actúan directamente sobre el hipotálamo e hipófisis
anterior). Si el óvulo
es fecundado, lo cual ocurriría si la mujer tiene relaciones sexuales en
los días cercanos a la mitad de su ciclo menstrual, éste se implantaría
en la capa interna del útero y tendría lugar el comienzo de un embarazo |