La presencia de cinco de estos ocho síntomas es una indicación concluyente de depresión clínica; un individuo que tenga cuatro posiblemente presenta una depresión. De acuerdo con el DSM-IV para que este estado se pueda llamar depresión los síntomas deben estar presentes durante al menos un mes. La depresión clínica también se denomina depresión mayor o depresión unipolar.
La depresión y otros trastornos afectivos (estado de ánimo) reflejan una alteración del estado de ánimo. Utilizado este contexto, estado de ánimo indica un tono emocional prolongado que domina la actitud de un individuo. Los estados de ánimo normales (tristeza, pena, euforia, etc.) que son típicamente transitorios, son parte de la vida diaria, por lo que con frecuencia resulta difícil marcar el límite entre "normal" y "anormal". La depresión es el trastorno del ánimo más frecuente.
Obviamente, existe un espectro para la depresión clínica, que oscila entre sentimientos leves de depresión y consideraciones serias de suicidio. La depresión leve también es conocida como distimia. Al igual que la depresión clínica, la distimia se diagnostica de acuerdo con los criterios del DSM-IV.
Para ser diagnosticado oficialmente como distímico, un paciente debe estar deprimido la mayor parte del tiempo durante al menos dos años (un año en el caso de niños o adolescentes) y presentar al menos tres de los siguientes síntomas:
Disminución de la autoestima o falta de confianza en sí mismo
Pesimismo, sentimientos de desesperanza o desesperación
Pérdida de interés o de capacidad para el placer en las actividades habituales
Retraimiento de las actividades sociales
Fatiga o aletargamiento
Sentimiento de culpa o reflexión excesiva sobre el pasado
Irritabilidad o enfado excesivo
Disminución de la productividad
Falta de concentración o dificultad para tomar decisiones
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